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Desarrollo rural
El Plan de la Bioenergía de Castilla y León 2008-2020 apuesta decididamente por el sector de la biomasa. Elaborado con la participación de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y león, el Ente Regional de la Energía (EREN) y el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (ITACyL), junto a 105 entidades relacionadas con el sector bioenergético.
Sus principales objetivos son, entre otros, los siguientes:
• Disminución del coste energético y aumento de la diversificación energética.
• Impacto ambiental provocado por el consumo energético.
• Aprovechamiento del potencial productor en biomasa de Castilla y León.
• Creación de alternativas a los cultivos tradicionales.
El Plan cuenta con una estrategia que planifica más de 60 medidas concretas con plazos y presupuesto. Las inversiones previstas son de 1.300 millones hasta 2020: 700 millones en plantas de generación eléctrica, 300 millones para la fabricación de biocarburantes con tecnología avanzada, 50 para factorías de pelets y 250 millones en calderas domésticas.
El objetivo para la biomasa en Castilla y León se fija en llegar a los 2.000 ktep; que permitirá abastecer de electricidad a 450.000 hogares; proporcionar calefacción a 250.000 personas, y cumplir con el compromiso de la UE para biocarburantes, logrando sustituir el 10% de los combustibles fósiles empleados en transporte, por otros de origen renovable.
El Plan pretende contar con la oferta de recursos forestales necesaria para abastecer esta demanda térmica produciendo 200.000 toneladas al año de pelets con recursos regionales, ahorrando cerca de 86.000 toneladas anuales de gasóleo para calefacción.
La comunidad de Castilla y León, vinculada estrechamente a las actividades agrícolas y con una extensión importante de recursos forestales presenta unas condiciones óptimas para el desarrollo de un sector de la biomasa competitivo.
El principal beneficio socioeconómico de la biomasa en el medio rural es que permite el desarrollo económico y social de las zonas rurales.
La producción de biomasa para uso energético fomentará la aparición de nuevas actividades en las áreas rurales. Este nuevo mercado tendrá una demanda continua que generará puestos estables y bien remunerados.
Permitirá fijar la población en los núcleos rurales evitando el actual abandono de nuestros pueblos así como la aparición de zonas marginales y de desempleo en las zonas urbanas.
En conclusión y tal y como recoge el Plan de la Bioenergía en Castilla y León “La bioenergía se presenta en Castilla y León como una gran alternativa energética gracias al potencial con el que cuenta la Comunidad”, las posibilidades del sector de la biomasa son enormes puesto que “actualmente sólo se aprovecha en biomasa forestal el 25% de lo ambientalmente sostenible (65% en la UE)”.
Fuentes: Plan de la Bioenergía de Castilla y León 2008-2020. IDAE: “Manual Energías renovables. Energía de la Biomasa”. Plan de Energías Renovables (2005-2010)
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