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CHARLES EDMOND BOISSIER |
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Andrés
Rodríguez González |
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Introducción: |
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...muy cerca de allí, el guía nos enseño desde lejos el primer pinsapo;
dando gritos de alegría corrimos llenos de emoción, pero por desgracia el
árbol no llevaba ningún fruto, un segundo, un tercero me dieron
sucesivamente falsas esperanzas, al fin tuve bastante suerte y vi uno cuyas
ramas superiores estaban cargadas de conos erguidos. Nos apresuramos a
trepar para recogerlos y ya no quedaron dudas sobre el género de está árbol
singular. Era ciertamente un Abies próximo a nuestro abeto común... |
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Con estas palabras describe Boissier el segundo encuentro con los pinsapos
que le permite descubrir que se trata de un abeto desconocido hasta entonces
para la ciencia. Un descubrimiento, que para un científico, llena sus
aspiraciones más elevadas. Pero Boissier no era sólo un botánico
excepcional, verdadero descubridor de la flora andaluza, era también un
hombre excepcional, un observador agudo de la sociedad andaluza que
encuentra en su viaje y también un magnífico analista del paisaje de la
Serranía de Ronda. |
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Agotadas las posibilidades de descubrir nuevas especies en Europa, y
mientras la mayoría de españoles sólo tienen ojos para América, C. Edmond
Boissier forma parte de una pléyade de botánicos y viajeros que atraídos por
la visión romántica de Andalucía y las posibilidades de nuevas
descripciones de especies, viajan a nuestra región. |
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Llega a las costas de Granada en 1.837, con 31 años de edad, y desde el
primer momento realiza un trabajo metódico, muy científico, con claras
descripciones y extraordinarios dibujos que provocaron la admiración de sus
contemporáneos y de los botánicos que le siguieron. Boissier que poseía una
extraordinaria capacidad de observación y sólidos conocimientos botánicos,
tuvo la inmensa suerte de contactar con Pablo Prolongo y Félix Haenseler,
dos farmacéuticos malagueños y con Rambur un entomólogo (estudioso de los
insectos) francés que vivía sobre esa época en Málaga. Los farmacéuticos,
muy aficionados a la botánica, de forma entusiasta y desinteresada le
mostraron sus herbarios en los que vio por primera vez ramas y acículas de
pinsapo. |
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Boissier había nacido en Ginebra en 1.810, murió en 1.885, fue discipulo del
célebre botánico De Candolle y de P. Barker Webb que habia recorrido
Andalucía en en 1.827 y que sin duda, le inculcó el interés por esta tierra. |
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En su aspecto personal era un hombre de fé, un cristiano activo, un ser
sociable, simpático, risueño, abierto, de gran fortaleza física y moral que
sabia infundir a sus acompañantes en sus largas expediciones, a pesar de sus
inmensos conocimientos no era un sabio pedante, muy al contrario, era
modesto, amable y servicial. Antes de venir a Andalucía había preparado con
detalle el viaje y había aprendido español. Con tales atributos no es de
extrañar que se granjeara el afecto de cuantos le conocieron. |
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Sus conocimientos botánicos le vinieron de sus buenos maestros y de sus
muchos viajes, recorrió España, Argelia, Grecia, Siria, Australia y Egipto,
publicó excelentes trabajos y llegó a reunir uno de los mejores herbarios de
Europa. |
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En 1.836 Boissier comienza su exploración botánica en Andalucía, publicó
sus primeros hallazgos en 1.838 (“Notice sur l´Abies pinsapo”),
después vendrían nuevas campañas de exploración y la publicación por
entregas entre 1.839 y 1.845 de la espléndida obra en dos tomos “Voyage
botanique dans le midi de l`Espagne” acompañada de geniales láminas
dibujadas por M. Heyland. En el primer volumen de la obra narra sus
impresiones y los sucesos del viaje, describiendo 1.900 especies en el
reino de Granada de las que 236 las dio a conocer por primera vez para
la ciencia. En el segundo volumen se incluye la descripción latina de
las especies e interesantísimas observaciones sobre cada una de ellas. |
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En Estepona, en Mayo de 1.837, localiza los primeros pinsapos o pinzapos,
(de ambas formas le llamaban los naturales de la zona), que ya conocía
por los herbarios de sus amigos malagueños Haenseler y Prolongo, pero al
no tener piñas los árboles en ese momento, no puede identificar la
especie. Después de viajar y recolectar infinidad de especies en Sierra
Nevada, regresa a La Serranía de Ronda y por fin puede localizar
pinsapos con piñas, esta vez en Septiembre, en la Sierra de Las Nieves
(ver la introducción). |
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En sus viajes por Andalucía le ocurrió casi de todo, le tomaron por espía,
le confundieron en Trevelez con un paisano del pueblo que había emigrado a
América, creyeron que era un buscador de oro, en sus escritos comenta que lo
único que no tuvo fue un encuentro con los bandoleros que , en aquellos
tiempos, asolaban los caminos. |
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Sus descripciones son un modelo de rigor científico y también un ejemplo de
literatura histórica. Pocos autores extranjeros han descrito las corridas de
toros, el paisaje de Ronda, las fiestas populares, la vida en las posadas,
los personajes y sus trajes de "majos" (en castellano en el original), etc.
con tanta perfección y detalle como Boissier. |
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La descripción de la corrida de toros que presenció Boissier en mayo de
1.837 en Ronda es un claro ejemplo de la calidad y perfección en los textos
de este sabio como he comentado anteriormente, incluso tratándose de algo
tan ajeno y novedoso para un botánico y, además, extranjero, que como tal,
toma partido por el toro cuando dice en un párrafo de su detallada
descripción "... Ni uno sólo de los toreros resulto herido; diré que, a
punto estuve de lamentarlo, tan odioso y ruin me parecía este combate
desigual entre una banda de hombres aguerridos y entrenados que apenas se
exponen y un desdichado animal irresistiblemente condenado a muerte...".
Para más detalle y deleite recomiendo a los lectores tanto el libro de
Boissier traducido en 1.995 como el artículo Edmundo Boissier aparecido en
la revista Ronda y la Serranía en 1.982. |
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Casi un siglo después del recorrido de Boissier por Andalucía, llega a la
Serranía su nieto A. Barbey, que publica en 1.931 un libro titulado "A
travers les Forests de Pinsapo d'Andalusie", libro que, incomprensiblemente,
no se ha traducido al castellano hasta el año 1.996. Se describen los
bosques de pinsapos y su fauna parásita de insectos y va acompañado de
varias fotografías de personas relacionadas con el pinsapar y otras que
permiten apreciar las diferencias entre los pinsapares de aquella época, en
absoluta decadencia y la situación actual. En uno de los capítulos del
libro, titulado "Homenaje a mi abuelo" describe con tal cariño a nuestro
personaje, cuenta anécdotas familiares, recoge documentos que engrandecen a
Boissier, que vuelvo a no tener mas remedio que recomendar su lectura. |
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Para terminar quiero pedir un reconocimiento público a Edmond Boissier aún
sabiendo que a él le daría igual y recoger las palabras que uno de sus
biógrafos le dedico en su muerte "...Nunca jamas hizo ostentación de sus
convicciones; era su rara perfección moral la que le indicaba cómo debía
ayudar. A pesar del asiduo trabajo en el cual se volcaba, Boissier siempre
tuvo el aire y las formas de un sabio que no vive nada más que para sus
libros. Era el hombre más sonriente, sociable, todo amabilidad, abierto a
todos los interesados, accesible a todo el mundo, abrazando de corazón el
bien de la iglesia libre de Valleyres, como si fuera un hombre que no
hubiera tenido otra ocupación.". |
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Bibliografía. |
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"Viaje Botánico al
Sur de España durante el año 1.837". Charles Edmond Boissier. Traducción
Francoise Clementi. Edita Fundación Caja de Granada. Universidad de Málaga.
1.995. |
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"A través de los
Bosques de Pinsapo de Andalucía". A Barbey. Traducción de Fernando Diaz del
Olmo. Edita Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía. 1.996. |
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"Edmondo Boissier".
Equipo Arrayan. Revista Ronda y la Serranía. Septiembre de 1.982. |
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