EL PATRIMONIO DEL MEDIO AMBIENTE EN LA SERRANÍA DE RONDA                                                     
          Andrés Rodríguez González  
          (Primeras Jornadas Internacionales de Medicina Humanística. Ronda 2000.)  
     
          Parece claro para todo el mundo que el patrimonio monumental de Ronda constituye en la actualidad el principal recurso económico y que es necesario preservarlo y explotarlo racionalmente. Sin embargo, los mismos turistas se están quejando de la excesiva masificación que existe en las mañanas rondeñas en la zona monumental y el centro.  
     
         Algunos estamos dispuestos a demostrar que ese no es el único recurso, estamos convencidos que nuestro patrimonio medioambiental es de una enorme riqueza y que explotado con racionalidad puede ser tan importante como la riqueza monumental de la ciudad.  
     
          El patrimonio medioambiental tiene su principal exponente en la diversidad de paisajes. Producto a su vez de una enorme complejidad geológica que permite a La Serranía, en unos limites geográficos relativamente pequeños, mostrar varias zonas con características muy diferentes. Tenemos claramente diferenciadas una serie de unidades paisajísticas, que son: El Valle del Genal, las Sierras Blancas o Sierras Calizas, las Sierras Bermejas, la Meseta de Ronda donde se asienta la ciudad que le da nombre y por último los llamados Montes de Cortes.  
     
          Repartidos por toda la Serranía, poseemos una buena cantidad de lugares que por su interés y valores podrían ser utilizados como Recurso Turístico. Lugares en los que se pueden practicar deportes de montaña, o bien zonas con indudables valores paisajísticos, geológicos, botánicos, culturales, arqueológicos, históricos, etnográficos, gastronómicos o simplemente las posibilidades que ofrece el recorrer una densa red pecuaria. Para algunas personas las posibilidades de explotación justifican su conservación, otros estamos convencidos de la necesidad de conservar "per se" pero no hacemos ascos a la ayuda y justificación que pueden aportar las personas con criterios más economicistas.  
     
 

 
     
          Antecedentes.  
     
          No podemos olvidar que en la Serranía estamos hablando de un tipo de turismo de interior que preferentemente engloba actividades de ocio y deportivas con un componente importante: la temática medioambiental .  
     
          Por la historia sabemos que el turismo no es algo reciente. Las consultas a los oráculos, la celebración de festivales, juegos y competiciones eran un motivo para frecuentes desplazamientos de viajeros en la Grecia clásica. Se sabe que Herodoto era un viajero incansable. La culturas cristianas y árabes incluyeron el aspecto religioso en los desplazamientos.  
     
          Se puede apreciar un cambio a través del tiempo respecto a las motivaciones que han llevado a las personas a moverse, pero, casi siempre han sido motivos económicos o religiosos.  
     
          En la Comarca Serranía de Ronda los desplazamientos por pastoreo de entre zonas fronterizas en la época de la Reconquista son conocidos y citados por Acien Almansa en su estudio sobre la Comarca en tiempos de los Reyes Católicos. Las clásicas ferias de ganado han sido acontecimientos económicos y sociales importantes durante muchos años para los pueblos de la comarca. Un componente particular en esta zona es la existencia de una actividad de desplazamientos continuos por parte de arrieros, neveros (hombres que extraían nieve en la sierra), pastores trashumantes entre pastos de verano de la Sierra de La Nieve y pastos de invierno en La Sauceda, también desplazamientos frecuentes eran por causas agrícolas, sobre todo, venta de frutas y hortalizas. De estos orígenes se ha pasado en la actualidad a turistas de ocio y moda verde. Pero en esta transformación ha habido un paso intermedio formado por turistas cuya motivación eran las expediciones científicas a las que se unía un cierto afán de aventura, basta recordar a este respecto el viaje al sur de España del descubridor científico del pinsapo, Edmond Boissier o su nieto A. Barbey. En nuestra comarca, desde finales del siglo XIX hasta la actualidad, existe una bien conocida pléyade de viajeros románticos unidos a desplazamientos por parte de importantes científicos como José Macpherson, Domingo de Orueta, José Cuatrecases, Luis Ceballos, por sólo citar algunos.  
     
          Nuestros recursos.  
     
          Descartada la industria, pasada la época de la minería, con un clima duro, una agricultura poco productiva y una ganadería en declive, el sector de servicios parece ser el único recurso que le queda a esta comarca.  
     
          Existe una amplísima variedad de posibilidades, por solo dar algunas, podrían ser:  
     
          - Senderismo de reconocimiento arqueológico e histórico.  
          - Senderismo en zonas de especial atractivo botánico.  
          - Rutas por los árboles notables de la Serranía.  
          - Rutas en zonas de interés geológico.  
          - Senderismo en zonas de interés paisajístico.  
          - Senderismo en zonas de interés paisajístico.  
          - Rutas de bandoleros, contrabandistas y maquis.  
          - Rutas en bicicleta por cañadas, veredas y coladas de la red pecuaria comarcal.  
          - Rutas a caballo.  
          - Rutas por antiguas minas.  
          - Rutas por las aguas medicinales de la comarca.  
          - Más la amplia gama de deportes de montaña como, espeleología, escalada, parapente, vuelo sin motor, descenso de cañones, piragüismo y otros.  
     
          La competencia directa con la zona turística por excelencia, la Costa, no es el camino más acertado. Hemos de ser complementarios en nuestra oferta hasta conseguir por medio de originalidad un modelo propio para un público peculiar.  
     
          Uno de los recursos más ampliamente utilizados en actividades turísticas es la realización de rutas, recorridos o itinerarios. Los guías de itinerarios urbanos son un modo de vida para determinadas personas, pero también son un arma de preservación; estas rutas turísticas son frecuentes y están normalmente estandarizadas, profesionalizadas y muy adaptados a las características y peculiaridades del lugar donde se realizan.  
     
          Los recorridos por el rico patrimonio natural de la comarca tomando como punto inicial la ciudad de Ronda pueden servir para diversificar y potenciar la oferta turística y permitir complementar las posibilidades que presentan ciertas zonas de interés en aspectos de naturaleza con otros culturales, urbanísticos, históricos y deportivos de algunas áreas, zonas que por no estar en los itinerarios monumentales clásicos pasan frecuentemente desapercibidos, a la vez servirían para descargar la ciudad de un turismo que la está masificando. Por parte de la Empresa Municipal de Turismo de Ronda, de otro miembro de la Asociación Senderista Pasos Largos y del propio autor de esta ponencia se va a publicar un libro de rutas con este contenido.  
     
          Los itinerarios tienen la gran ventaja de que son poco costosos, sencillos de organizar y, en general, gustan a todo el mundo. Al estar diseñados casi siempre por los propios monitores de la localidad pueden transformarse en un recurso económico más dentro de una oferta turística global.  
     
          Sus objetivos serían varios como potenciar un tipo de oferta turística de carácter diferente. Mostrar valores patrimoniales de zonas que alberguen a la vez interés natural, geológico, botánico, paisajístico, histórico, artístico, etc. y que son muy poco conocidas para el turista habitual. Abrir unas posibilidades de mercado diferentes y complementarias a la industria turística predominante en la actualidad. Mostrar actividades productivas tradicionales y otras que permitan al turista contactar directamente con la realidad social de la zona que se visita y conseguir que el visitante se implique afectivamente con la zona a través de la cual discurre la ruta.  
     
          Para la práctica senderista un buen lugar podrían ser las Vías Pecuarias, no presentan problemas de propiedad y una justificación para su mantenimiento sería recuperar para este uso la bicicleta de montaña y el caballo.  
     
 

 
     
     
          La Oferta Paisajística en la Comarca.  
     
          La división en provincias realizada en 1833 hizo que una comarca natural con una unidad indiscutible como la Serranía de Ronda fuera dividida entre las provincias de Cádiz y Málaga, igual ocurrió con Las Alpujarras y en otras comarcas divididas, incluso, entre comunidades autónomas. La Comarca objeto de estudio se encuentra situada entre el Campo de Gibraltar, la Costa del Sol Occidental, la Hoya de Málaga, la Depresión de Antequera y las Sierras de Ubrique y Grazalema, dentro de lo que administrativamente es provincia de Málaga. Tiene una superficie de 1.456 Km2.  
     
          En el libro "La Serranía de Ronda. Una cuestión de todos" editado por el Centro de Desarrollo Rural de la Serranía de Ronda, publicado en 1994, a efectos de agrupar los diferentes pueblos de la comarca, consideran a ésta dividida en cuatro subzonas. Para el objetivo del libro, marcar las bases para un desarrollo rural, parece interesante hacerlo así, sin embargo, y tomando criterios ecológicos y la influencia humana, en la Serranía se pueden encontrar otras zonas muy claramente diferenciadas que se van a considerar como las unidades de paisaje. Serían las siguientes: Meseta de Ronda, Sierras Blancas, Sierras Pardas, Valle del Genal y Montes de Cortes. A unas conclusiones semejantes llegaron D. Monflla y G. Sierra en el capítulo titulado: "Las unidades del paisaje de la Serranía de Ronda" dentro del libro Recuerdos de Ronda y su Ecología.  
     
          Descritas brevemente las características de las diferentes unidades de paisaje de la comarca serian las siguientes:  
     
          A.- Meseta de Ronda. Es una planicie situada entre los 700 y los 1.000 m de altitud donde predominan los materiales sedimentarios como areniscas, arcillas y conglomerados. El relieve es llano, la erosión ha provocado el encajonamiento de los ríos horadando cañones conocidos popularmente como "Tajos", como el Arroyo de La Ventilla o el conocido Tajo de Ronda, el clima predominante presenta precipitaciones de unos 600 l/m con escasas nevadas inviernos fríos y veranos calurosos, es el clima más continental de la Serranía. Los ríos son irregulares en su caudal, aumentando cuando las precipitaciones en las sierras que rodean a la Meseta son más abundantes, lo que ocurre en otoño e invierno, bajando considerablemente en verano. Ríos importantes son el Guadalevín, el Guadalcobacín que en su confluencia con el anterior forman el Guadiaro, también importante por su interés en sus valores ecológicos es en Arroyo de La Ventilla.  
     
          La vegetación potencial sería un encinar y alcornocal con presencia de quejigos en zonas más húmedas, actualmente la intervención humana ha provocado su adehesamiento cuando no su desaparición siendo sustituidas las formaciones de Quercus por tierras de labor, olivares, pastos y zonas urbanizadas. En las riberas de los ríos se desarrolla un bosque en galería de olmos, álamos, chopos, mimbres y otros vegetales característicos. La presión ganadera ha provocado la degradación del encinar hacia matorrales como tomillo, romero retama, esparto, almoradux, mejorana, y matagallo entre otras.  
     
          B.- Sierras Blancas. Rodean prácticamente la Meseta. Predominan las rocas sedimentarias como calizas y dolomías cuya erosión por el agua origina relieves muy característicos de dos tipos, uno subterráneo con presencia de numerosas cuevas algunas muy conocidas como la de Gato y de La Pileta, y profundas simas y sumideros como Sima Gesm y otro relieve, superficial, con cañones, tajos, torcales (Riscos de Cartajima), lapiaces, dolinas, poljes (como los Llanos de Libar o el de Benaoján y otros más pequeños llamados popularmente Navas, Navazos o Navasillos). Las formaciones calizas de las Sierras Blancas son auténticas reservas de agua, actuando como esponjas, que tragan el agua de lluvia y en ciertos casos, ríos enteros como el Gaduares que desaparece en la Cueva del Hundidero para reaparecer por la Cueva del Gato después de un recorrido subterráneo de más de 5 Kms. Posteriormente, esa agua engullida por las calizas va siendo soltada en infinidad de fuentes y nacimientos.  
     
 

 
     
          Las precipitaciones superan ampliamente a la Meseta, llegando en la cercana Sierra de Grazalema a superar los 2.000 l/m2. Las temperaturas son más bajas que las de la Meseta en invierno por la mayor altitud que presentan.  
     
          Por encima de los 1.000 m. la vegetación estaría constituida por la formación boscosa de pinsapares, pero no siempre ocurre así, en muchos lugares están sustituidos por matorrales v pastizales, las causas son diversas, pero en la mayoría de los casos están relacionadas con actividades humanas especialmente pastoreo de cabras, carboneo, obtención de pastos, incendios forestales y algunas otras actualmente en desuso, como la extracción de nieve. Por debajo de los 1.000 m. la vegetación potencial serían quejigales pero en gran parte han sido sustituidos por encinar o matorral. Muy interesante es la vegetación de alta montaña en el Cerro de La Plazoleta o Meseta de Quejigales, un alto páramo por encima de los 1.600 m. de altitud donde existe una curiosa variedad de Quejigo de alta montaña y otras plantas interesantes como tejo, sabina rastrera, mostajo, enebro rastrero y matorrales almohadillados por adaptación al frío.  
     
          Lo más característico de esta unidad y lo que le da nombre son las rocas desnudas blancas que se presentan en muchas laderas de montañas, efecto de la fuerte deforestación que lleva a una perdida del suelo, favorecida por las fuertes pendientes y las precipitaciones torrenciales. Son dignas de mencionar la presencia de gargantas a veces espectaculares como Las Buitreras, efecto de la erosión de los ríos sobre las rocas calizas. Entre las Sierras Blancas se pueden destacar las de Libar, de los Pinos, del Hacho, del Oreganal, Blanquilla, de los Merinos, de El Burgo, Sierra Cabrilla, la Sierra de Las Nieves, o de La Nieve, que da nombre al Parque Natural.  
     
          Las Sierras Blancas son el origen de importantes ríos como el Guadalevín, el Río Verde, Guadalhorce, Guadalteba, Turón y el nacimiento del Genal.  
     
          C.- Valle del Genal. Los terrenos que ocupa esta unidad de paisaje son los más antiguos de toda la comarca, son rocas metamórficas, el relieve presenta fuertes pendientes con alturas máximas de más de 1.000 m. y las inferiores de 300 m. sobre el nivel del mar.  
     
          Las lluvias son abundantes, a veces más de 1.000 l/m2 y temperaturas similares a las de la Meseta.  
     
          La vegetación está representada por quejigos, alcornoques y encinas, el pino de Monterrey ha sido introducido en épocas recientes en muchos terrenos y lo que es más característico, la presencia de abundantes castaños, perfectamente cultivados, introducidos en la antigüedad y que constituyen una importante fuente de ingresos para los habitantes de la zona. También muy interesante es la vegetación de riberas con alisos, mimbres, laurel, acebo, olmos, fresnos y álamos.  
     
          El Valle del Genal es la zona menos conocida de la comarca y de las mejores conservadas quizás a causa de su aislamiento, la población, diseminada en abundantes y pintorescos pueblos ha sabido conjugar la explotación de los recursos con la conservación del medio. Actualmente el turismo rural es una importante alternativa económica.  
     
 

 
     
          D.- Sierras Bermejas, en esta unidad de paisaje las rocas que marcan claramente las características peculiares de la unidad son las Peridotitas, de origen magmático presentan una coloración rojiza (de ahí su nombre) por minerales de hierro que impregnan toda la unidad.  
     
          Las precipitaciones son abundantes, de unos 1.000 l/m2, son frecuentes las nieblas.  
     
          La presencia de metales pesados en las peridotitas y la pobreza del suelo hacen que solo se desarrolle una pobre vegetación de pinares y muy escaso matorral. Es digno de señalar la presencia de pinsapos en las cumbres de Sierra Bermeja. La pobreza del suelo, las fuertes pendientes y la intensa erosión hacen que esta unidad presente escasa actividad humana con ausencia de poblaciones en ella, tan solo el pastoreo, la extracción de madera y en otros tiempos el carboneo y la minería son las actividades mineras reseñables. Los pinares son, periódicamente, pasto de las llamas en enormes incendios como el ocurrido en agosto de 1991 que afectó a unas 10.000 Has.  
     
          El carácter individualizado y peculiar de las peridotitas ya era reseñado a principios de siglo en un libro fundamental para el conocimiento de la Comarca llamado "Estudio Geológico y Petrográfico de la Serranía de Ronda" de DOMINGO DE ORUETA 1917, que en su página 91 dice textualmente: "...Ahora bien: el alcornoque se desarrolla admirablemente en tierras gnéisicas, pero jamás en las peridóticas, por lo cual se han aprovechado hasta los más pequeños manchones de las primeras para el cultivo de dicho árbol. Resulta así que las laderas de la sierra, sobre todo las que miran al mar, están cubiertas de bosques de pinos o de alcornoques según sea el terreno que las constituye, y como ambos árboles son muy diferentes en su forma y modo de agruparse, puede verse a lo lejos desde una eminencia cualquiera por donde va el contacto entre las peridotitas y los gneises. Y tan rigurosa es la regla que cuando en algunas ocasiones hemos encontrado dos o tres alcornoques en medio de un bosque de pinos, y hemos reconocido el terreno en que crecían, hemos encontrado invariablemente un manchoncillo de gneis, a veces de quince o veinte metros de diámetro nada más, empotrado en medio de la masa peridotítica".  
     
 

 
     
     
          E.- Montes de Cortes. Es una interesante unidad tanto desde el punto de vista botánico como climático y geológico. Las abundantes precipitaciones y la suavidad de las temperaturas hacen que la vegetación sea, en algunos casos, exuberante con presencia de magníficos quejigales, alcornocales y abundante matorral de brezo, mirtos, escobones y madroños entre otros. Igualmente interesante resulta la vegetación de las cumbres con presencia de una rara especie de roble, único en esta parte de Andalucía, el roble melojo, los cursos de agua y la vegetación que les acompaña son conocidos en la zona con el nombre de "canutos", especies de ribera como los alisos, acebos, durillos, fresnos, álamos, laurel y otros, hacen dignos de conocer y admirar esta unidad paisajística, pero lo más interesante, botánicamente hablando es la presencia de abundantes helechos, algunos, especies únicas...  
     
          La humedad es abundante con vientos de poniente que originan lluvias de tipo orogénico y los vientos de levante que propician frecuentes nieblas son los responsables del alto grado de humedad de esta zona.  
     
          La riqueza en pastos y la bondad del clima hicieron que los Montes de Cortes fueran utilizados por pastores de Ronda para el pastoreo de invierno y se desarrollaran en la comarca unos recorridos trashumantes, en verano los rebaños eran llevados a las zonas altas de la Sierra de Las Nieves (actualmente Parque Natural) donde los pastos eran abundantes y se conservaban, en invierno los rebaños eran llevados hasta los Montes de Cortes. Estos movimientos originaron pleitos por la propiedad de los pastos. Contra el Obispado de Málaga, Ronda perdió Tolox y los pastizales de la Meseta de Quejigales pero, en cambio, a Jerez se ganó la zona de Cortes que entonces se denominaba Cortes de Ronda. Aún se conservan montes de propiedad municipal del Ayuntamiento de Ronda que producen un excelente y cotizado corcho, son los denominados "Montes de Propios de Ronda".  
     
          Los Problemas.  
     
          El recurso de lo natural es cotizado en la actualidad, estamos en plena moda verde y la necesidad de ocio y expansión en la Naturaleza va en aumento. La conservación del medio, la necesidad de rentabilizar nuestro patrimonio natural pero conservándolo debería ser nuestro objetivo fundamental.  
     
          La conservación de lo autóctono, lo peculiar y genuino de las costumbres serranas y su cultura forma parte de la preservación del medio ambiente.  
     
          En caso de discurrir el itinerario diseñado por una propiedad privada, habría que previamente llegar a un acuerdo con los propietarios e indicar a los visitantes que la propiedad y lo que en ella se encuentre merece todo nuestro respeto. Sería muy interesante que los propietarios pudieran obtener algún beneficio económico del recorrido a cambio de realizar alguna tarea tradicional o mantener una mínima infraestructura (agua, animales de carga, el cortijo blanqueado, la era y algunos aperos de labranza ...etc.)  
     
          Es conveniente ofertar varios itinerarios con dificultades diferentes, con puntos de fuga perfectamente localizados y posibles alternativas para acortar el camino en caso de necesidad debemos tener en cuenta que puede existir una demanda específica para ellos.  
     
          Es necesario tener un menú de rutas diseñadas amplio, a veces puede existir demanda de un senderismo temático (setas, aves, plantas...). Para la oferta en general se pueden diseñar itinerarios basados en aspectos culturales, pedagógicos, botánicos, históricos, etc; pero lo ideal es que no sean puramente específicos sino que vayan equilibrados con un poco de todo.  
     
          El tiempo a emplear en el recorrido no debe exceder de una mañana o una tarde. No debe ser excesivamente largo. Las sendas por donde discurra el itinerario no deben presentar muchas dificultades a no ser que específicamente nos lo pidan.  
     
          A los turistas extranjeros les molestan especialmente los perros y los vallados, para solucionar estos problemas es necesario educar, a los turistas en que los vallados no tenemos más remedio que soportarlos y a los dueños de los perros a que los controlen.  
     
          Es necesario tener en muy cuenta el aspecto de conservación del medio. El itinerario es un recurso que debe servir para gran número de personas por lo tanto debe evitarse su deterioro. Hemos de procurar que no se produzca la recolección de plantas, la de fósiles y rocas y debemos intentar que nuestros recursos (los itinerarios) solo se los lleven los excursionistas en su retina o en su cámara de fotos.  
     
          En la comarca se tiene una cierta tendencia a la poca eficacia y a la informalidad en los horarios, la competencia es fuerte con otras comarcas como Grazalema o la Sierra de Cazorla que recibe cada año un millón de personas de las cuales la mitad pernoctan al menos un día. Por lo tanto, es necesaria una garantía de seriedad en el trabajo.  
     
          Por último es necesario tener muy en cuenta que los itinerarios pueden perder eficacia si se hace demasiado frecuente un bajo nivel de calidad, ello conllevaría el desprestigio del recorrido y de quien lo organiza.  
     
          Quiero terminar con una esperanza de futuro y que no nos ocurra como en tantas cosas de la vida, quisiera que llegáramos a tomar conciencia de la importancia de aquello que tenemos antes de que lo perdamos definitivamente.  
     
          Andrés Rodríguez González